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madera de sabina

La madera de sabina o enebro tiene un característico e irregular veteado rojizo. Es muy considerada por los profesionales del sector no solo por su apariencia, también por su enorme durabilidad y resistencia.

Es original de la cuenca mediterránea, especialmente del norte de Marruecos y la Península Ibérica, donde quedan las principales extensiones. No suele superar los 10 metros de altura, y en muchas ocasiones se le considera un arbusto. El tronco suele estar muy ramificado y no es por lo general recto, lo que dificulta su explotación maderera.

Se trata de un árbol de crecimiento lento, por tanto su explotación debe estar controlada. Gran parte de la madera de sabina que se utiliza hoy en día proviene de antiguas construcciones. Si se cuida bien, esta madera puede durar siglos.

Características de la madera de sabina

  • De un blanco rosado en la albura a un pardo amarillento ligeramente oscuro en el duramen. Los anillos de crecimiento son claramente visibles e irregulares.
  • Grano fino y textura homogenea.
  • Madera compacta de gran dureza.
  • Aromática. Se debe a su resina. Esta repele a los insectos, lo que a su vez favorece su durabilidad.
  • Gran resistencia a la putrefacción. De hecho es los sitios donde su uso ha sido frecuente se la considera imputrescible. Esto no es del todo cierto. Si no se elimina la corteza una vez talado el árbol, esta se pudre y el conjunto se ve afectado.

Usos de la madera de enebro

  • Vigas para construcción.
  • Suelos.
  • Mobiliario.
  • Marquetería.
  • Torneado.
  • Carpintería de interior.
  • Pequeñas piezas de artesanía.
  • La madera de enebro es también utilizada como ambientador. Los romanos ya la usaban para obtener incienso.