materiales sostenibles arquitectura

Cuando éramos niños y aún hoy si miramos a nuestros chavales, construíamos nuestras propias cabañas de madera para jugar. No en vano era algo sencillo de construir y de acceso rápido en cualquier espacio que tuviera una cierta cantidad de árboles. Hoy en día vemos como esas cabañas de madera se han hecho grandes y se utilizan habitualmente en entornos naturales como pueden ser los campings o los campamentos para niños en los que prima el ecologismo por sobre cualquier otra cosa.

La ecología se ha hecho fuerte en las sociedades más avanzadas en Europa y eso se puede ver en las nuevas construcciones y la arquitectura sostenible. La construcción de una casa ecológica de tipo familiar, levantada con materiales reciclados y/o reciclables, representa una inversión económica, sin duda, pero también un gasto de tiempo. Tiempo para estudiar qué opciones son las más ventajosas, cuáles son las que se integran mejor en el proyecto y qué fórmulas se ajustan más a la filosofía que se quiere defender. Y es que quien se decide por construir una vivienda verde lo hace por convicciones personales.

Así ¿qué materiales sostenibles básicos podríamos recomendar para completar un proyecto de vivienda ecológica?. A eso vamos, paso a paso, descubriendo aplicaciones y usos:

Para el revestimiento exterior, la madera tecnológica o composite constituye un buen ejemplo de tendencias en esta materia. Se trata de un material que combina fibras de madera recicladas, papel igualmente reciclado y/o resinas. Los paneles se comercializan en una decena de texturas distintas y en media docena de colores. Resisten bien los arañazos, tienen un nivel de absorción de agua extraordinariamente bajo (apenas el 0,75%) y es sus paneles son perfectos parasoles para los rayos ultravioletas.

Para paredes. Un material recomendable es el fibrocemento que se elabora con un aglomerante, bien de silicato calcáreo con el añadido de fibras de tipo orgánico como la celulosa, bien con uno inorgánico hidráulico.

Hay varios tipos de estucos ecológicos que se elaboran con tierra y cal  en lugar de cemento que dan buenos resultados y que son más naturales. El fibrocemento es resistente al fuego y, mejor, a la humedad. Para los puristas del conservacionismo, decir que el fibrocemento, aun el orgánico, es un material que no pocos entusiastas de las casa verdes suelen descatalogar como 100% ecológico por el alto consumo energético de su proceso de fabricación.

Para la superficie de los suelos. Dos de los materiales sostenibles más recomendados son el corcho y el bambú, tanto porque se trata de constituyentes básicos que crecen en suelos pobres y con un gasto de agua mínimo, como porque requieren poco o ningún procesamiento industrial para su fabricación. Ambos son materiales reciclables al 100%.

Linóleo. Un material que se puede añadir a la construcción de suelos es el linóleo, que se confecciona con semillas de lino y de otras materias vegetales. Los pigmentos añadidos más deseables para dar tonos y acabados diferenciados son los biodegradables.

Otro material básico para suelos es la madera recuperada que se puede adaptar con partes vistas perfectas apenas con un lijado y con la aplicación de un sellador natural y sin olor.

Revestimiento de interiores, paredes y suelos. Hay mucho donde elegir. Hay, por ejemplo, azulejos reciclados u otros de composición totalmente biológica; también se pueden encontrar cauchos reciclados y alfombras con textiles reutilizados.  En este sentido, las más sorprendentes de las últimas tendencias son las alfombras obtenidas del reciclado de pantalones vaqueros usados. También para las paredes hay una solución muy aprovechada, el papel de pared reciclado y elaborado con tintas naturales sobre la base de cáñamo, lino o kenaf.  Otro componente que se puede evaluar para el mismo fin es el del plástico reciclado obtenido de una base biológica utilizando aceite soja al que se fija con aerosol.

El corcho es otra práctica solución para revestir paredes interiores. Además de ofrecer una estética natural tienes excelectes características acústicas.

Para las pinturas de cualquier vivienda verde, lo más importante es asegurarse de que no contengan COV´s, compuestos orgánicos volátiles, o lo que es lo mismo, hidrocarburos en estado gaseoso. Pinturas deseables serían, por tanto, las que no contengan componentes tóxicos. Un sustituto admitido es la trementina que se extrae directamente de los pinos.

Para tuberías de conducción de agua. El material idóneo es el cobre. El cobre es un material con un gran poder antibacteriano que se dice que ya utilizaban los romanos en sus obras de casa hace 2.000 años por su bondad y durabilidad.

Techos. Existe una fórmula para habilitar techos con la ayuda de vegetación del lugar. De lo que se trataría es de plantar sobre el techo, obteniendo como beneficios un aislamiento térmico e indirectamente lugares de anidamiento naturales para la avifauna del entorno. En aquellos climas en los que un tejado verde no resulta viable, existen otras opciones como las aplicaciones de tejas y de pizarras o incluso techos de planchas de metal reciclado.

Para las estructuras. Los puntales de acero suponen notables consumos energéticos en su producción, una opción viable es la del uso de estructuras de acero, sí, pero recuperadas y adaptadas a las funciones específicas de una nueva localización. Lo mismo se puede decir de vigas para techo de maderas recuperadas y de puntales con acabados bastos con selladores para garantizar que no van a ser colonizados por insectos xilófagos. Aunque no sea recupera, la utilización de madera para construcción de estructuras siempre será más respetuosa con el medio ambiente que utilizar hormigón o acero.

La arquitectura sostenible es toda una aventura, una historia personal que empieza por decidir cómo queremos aportar nuestro granito de arena en materia de protección ambiental sin apartarnos de una idea básica de confort. Un gran plan.

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