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Maderas Para Tallar ¿Cuáles son las Mejores Opciones?

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mejor madera para tallar

Existen muchos tipos de maderas y diversos métodos para clasificarlas. Sin embargo debemos ir más allá de una clasificación entre maderas duras o blancas y conocer las características individuales de cada una para poder elegir las mejoras maderas para tallar.

Es necesario conocer sus texturas y como se comportarán durante el proceso de tallado.

Hoy en día tallar madera es en gran medida un hobbie. Cada vez quedan menos profesionales, y aunque existen excepciones, no son muchos los que consiguen vivir exclusivamente de esta actividad. Sin embargo como hobbie, es una actividad muy viva, no hay más que ver la cantidad de gente que hace preguntas respecto al tema en foros, suben videos, etc.

El tipo de talla que realicemos puede determinar en gran medida la elección de la madera. Los que utilicen herramientas exclusivamente manuales buscaran maderas ligeras. Mientras que los que combinen con herramientas eléctricas tendrán más predilección por maderas más duras.

Clasificación de maderas para tallar

  • Tilo Americano. Prácticamente existe unanimidad sobre cuál es la mejor madera para tallar. La madera de tilo se alza con la corona. Se trata de una especie de tonalidad clara, fibra recta y grano muy fino. Esto la convierte además en una opción ideal para los que empiezan. Normalmente no es una madera cara y es abundante en Europa y Norte América.
  • Álamo o chopo. Es ligeramente más dura que la madera de tilo, aunque sigue siendo blanda y fácil de trabajar.
  • Nogal blanco americano. Es también una opción ideal para principiantes. Es más claro que el nogal tradicional y también más ligero.
  • Nogal. Suele ser la madera utilizada cuando se busca un resultado no solo de calidad, también con “cache”. Es más densa que las otras maderas y más oscura, también mucho más cara. Se debes utilizar herramientas bien afiladas. No es la mejor opción para principiantes.
  • Cerezo. No es una opción fácil de trabajar, más bien es moderadamente compleja. Sin embargo su color rojizo es muy atractivo. Es recomendable que la madera de cerezo esté bien seca antes de empezar, ya que mengua. Sin embargo una vez seca es muy estable. Las herramientas eléctricas pueden quemarla.
  • Roble. Es una madera muy polivalente, fuerte y resistente. Es una madera compleja para los talladores, aunque permite apreciar bastante bien los detalles.
  • Sicomoro. Es una madera clara, moderadamente dura y resistente. Siempre ha pasado desapercibida, sin embargo permite apreciar los detalles mucho mejor que el roble o el cerezo. Es clara con tonos plateados.
  • Boj. Disponible solo para piezas pequeñas. El resultado suele ser muy bueno. Su uso principal en este ámbito es el de las maquetas.

¿Cómo Elegir la Mejor Madera para Tallar?

Hasta ahora hemos nombrado algunas de las mejores maderas para tallar, sin embargo puede ser que no siempre las tengamos disponibles y necesitemos utilizar alguna otra. O incluso puede que podamos acceder a alguna de estas, pero que por algún motivo no cumpla.

Existen 4 principales factores a evaluar:

  • Precio. Este es un factor obvio. Algunas maderas tienen un precio excesivo, y mucho más si estamos aprendiendo a tallar madera y un porcentaje amplio se perderá debido al propio proceso de aprendizaje. Lo mejor es hacer un pequeño listado de precios y disponibilidad en nuestro entorno, e ir viendo en función del proyecto cuanto podemos invertir. Ten en cuenta que algunas maderas, en función de donde te encuentres, pueden ser de importación y tener un precio elevado.
  • Color. Desde luego el color lo debería determinar la naturaleza del proyecto o la pieza que queramos hacer. Sin embargo siempre se puede oscurecer una madera clara, mientras que no sucede lo mismo a la inversa. Por tanto, aunque el resultado de oscurecer o teñir no va a ser perfecto, es una posibilidad que existe y le permite elegir entre un mayor abanico de maderas.
  • Durabilidad. En este caso debemos tener en cuenta muchos más factores: densidad, dureza, resistencia a la pudrición y los insectos. Por lo general las maderas más densas son más duras, aunque hay excepciones. Si lo que vamos a tallar no es decorativo, sino un objeto de uso cotidiano nos interesará utilizar una madera dura, sin embargo cuanto mayor es la dureza más difícil es el proceso y mayor el desgaste de la herramienta. La idea es intentar alcanzar un equilibrio. Respecto a la resistencia a la putrefacción e insectos deberá acudir a fichas técnicas sobre la madera y evaluar la información allí contenida.
  • Trabajabilidad. Las maderas blandas son más fáciles de trabajar, de eso no hay duda. Sin embargo un pequeño descuido con la herramienta puede marcarlas, y además no se pueden conseguir piezas o espesores pequeños como permiten las maderas duras.