Acabados

Ceras para Madera: Características, Tipos y Aplicación

¿Conoces las propiedades e inconvenientes de la cera para madera? ¿Sabes que existen diferentes tipos de cera que pueden utilizarse como acabado?

cera para madera

Las ceras para madera son un acabado muy popular y demandado cuando lo que se busca es un producto fácil de aplicar, natural y de cierto brillo. Son, junto con los aceites, acabados tradicionales que se han venido utilizando durante siglos, aunque obviamente las formulaciones actuales han evolucionado.

Por otro lado, debemos hacer mención a su gran inconveniente, la falta de durabilidad y resistencia. De lo cual, haremos mención más adelante.

Características del Encerado de Madera

Cuando se aplica sobre la madera, la cera no penetra en esta, sino que crea una suave capa. Esta capa evita que la madera se oxide, es decir, no se vuelve gris, y resalta su apariencia natural. Sin embargo, no podemos olvidar que la capa de cera no ofrece gran resistencia frente al rozamiento, arañazos, líquidos, calor…

No es recomendable utilizar cera como acabado único sobre superficies que vayan a sufrir cierto desgaste. Sin embargo, si que se puede utilizar sin miedo en artículos decorativos, marcos de fotos, tallas, etc.

Ventajas:

  • Fácil de aplicar.
  • No requiere de herramienta o utensilios sofisticados o caros.
  • Ofrece una apariencia rica y evita que la madera se oxide.
  • Al tacto, la cera deja un acabado suave y terso.
  • Si bien la cera no es completamente resistente al agua, puede evitar y reducir el impacto de negativo de derrames si los secamos rápidamente.

Inconvenientes:

  • No ofrece gran resistencia superficial.
  • Relacionado con el punto anterior, en función del uso, puede ser necesario renovar el acabado de cera frecuentemente.
  • No se puede aplicar otro acabado sobre la cera. Antes debe eliminarse completamente si queremos cambiar de tipo de acabado.

Tipos de Cera para Madera

Existen en el mercado una variedad considerable de tipos de ceras para madera. La mayoría de estas son mezclas que incluyen en mayor o menor medida ceras de origen natural junto con otros compuestos (aceites, siliconas, alcohol, disolventes…).

Dentro de las ceras de origen natural, encontramos principalmente:

  • Cera de abeja. Cómo su nombre índica es producida por las abejas. Está disponible en varios tonos (blanca, amarilla…), calidades y grados de pureza.
  • Cera de carnauba. Se obtiene de un tipo de palmera endémica de América del Sur. Ofrece mayor brillo y dureza que la ofrecida por la cera de abejas. Sus usos son muy variados.

Estas ceras naturales se disuelven en disolventes y/o alcoholes juntos con otros componentes, o incluso otras ceras de origen artificial como la parafina (derivado del petróleo). Posteriormente, estos solventes se evaporan tras la aplicación produciéndose el «curado» de la cera.

Algunos tipos específicos de cera para madera son:

  • Cera de acabado para muebles. Bajo esta denominación encontramos un amplio abanico de tipos de ceras especialmente pensadas para aplicar sobre otros acabados. Por ejemplo sobre pinturas a la tiza o chalk paint, sobre barnices, etc.
  • Aceite de cera dura. Mezcla de ceras, principalmente carnauba, con aceites para madera. El resultado es un acabado penetrante, gracias al aceite, que termina endureciendo en la superficie debido a la cera. Este acabado se ha hecho muy popular en determinados ámbitos gracias a que, dentro de esta gama de derivados de ceras, es el que ofrece una mayor resistencia superficial. Algunos de estos usos son el aceitado de parquets o mobiliario.
  • Cera con aceite mineral. Al igual que el anterior, se trata de una mezcla de aceite y cera, aunque con importantes diferencias. Se utiliza mayoritariamente cera de abeja, y el resultado es menos resistente. Quizás, el principal ámbito de aplicación es el de cuidar la madera de tablas de picar.

En cuanto al color de la cera para madera, existen muchas posibilidades. Por una lado, la cera ya preparada, que suele estar disponible en múltiples colores (incolora, amarilla, blanco, negro, roble, caoba, haya, nogal…), o mezclarla con una gran variedad de productos para teñirla (tintes propiamente dichos, nogalina, betún de judea…).

Comprar la cera para madera con color tiene interesantes ventajas, entre las que destacan un ahorro de tiempo y la seguridad de que si dentro de algún tiempo necesitas de nuevo cera del mismo tono la puedes conseguir sin demasiado esfuerzo.

En ocasiones, por hábito de trabajo o preferencias, es posible que prefiramos teñir la madera antes de aplicar la cera. Es decir, una vez la madera tenga el color que deseamos, aplicamos cera incolora, la cual añadirá algo de protección y el brillo que deseemos.

Respecto a los formatos, la cera para madera se comercializa mayoritariamente en crema, líquido o barra. Es fácil de aplicar y no es necesario disponer de herramienta o material sofisticado. Aquí tienes una guía en la que explicamos cómo encerar madera.

Otra opción, algo menos habitual, es la cera en spray. Este tipo de aplicación agiliza algo el proceso, pero no añade un mejor acabado, ya que tras esperar a que endurezca hay que pulir, igual que sucede con los otros formatos.

¿Por Qué se Aplica Cera Sobre Otros Acabados?

tipos de ceras para muebles

Ya hemos dicho que la cera para madera no ofrece una gran protección, entonces porque puede interesar aplicarlo sobre otros acabados como los barnices, lacas o pinturas, que sí que ofrecen esta protección.

Las razones son varias:

  • Gustos. Puede que nos guste la apariencia, textura o brillo que ofrece la cera.
  • Buscamos un acabado que se sienta natural.
  • Al aplicar cera rellenamos las grietas, arañazos o incluso defectos de otros acabados. En estos casos, el resultado es una superficie más homogénea y perfecta.
  • La cera puede dar vida a un mueble que ya lucia opaco o envejecido sin demasiado esfuerzo.

Mantenimiento o Cuidados de Maderas Enceradas

El cuidado y mantenimiento diario de muebles encerados no es complejo, aunque requiere que seamos cuidadosos.

La clave está en evitar las siguientes prácticas:

  • Que la suciedad se acumule.
  • El uso excesivo de agua, o que se produzcan derrames que no sequemos inmediatamente.
  • Productos de limpieza agresivos.

Por tanto, lo ideal es utilizar un trapo que no suelte pelusa, preferiblemente de microfibra, muy bien escurrido donde se usen productos de limpieza específicos para superficies enceradas.

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