Postes o Rollizos de Madera: Tipos, Medidas y Usos
Los rollizos o postes de madera torneados son piezas de madera de forma cilíndrica y medidas variables ideales para la construcción de estructuras sencillas

¿Qué es un rondino o rollizo de madera? Se trata de piezas de madera cilíndricas con longitudes entre 2 y 5 metros usados principalmente en estructura sencillas. Para obtener el rollizo es necesario desramar, descortezar y cortar el tronco para normalizar dimensiones.
Cuando este tipo de piezas son menos perfectas, es decir, ligeramente curvadas, tienen algunos defectos y son de menor longitud no se denominan rondinos, sino estacas.
También se lo suelen conocer como rollo, polines, postes o postes torneados.
Usos del Rollizo de Madera
- Vallas, cercados o cerramientos.
- Barreras de carreteras y/o quitamiedos.
- Mobiliario urbano, circuitos deportivos, parques infantiles.
- Tutores de árboles.
- Estructuras de madera, por ejemplo, porches o casas rústicas de troncos.
Cuando los rollizos se emplean como elementos estructurales (porches, pérgolas, casas de troncos), es importante dimensionarlos correctamente considerando las cargas mecánicas y los coeficientes de seguridad que marca la normativa. Un cálculo inadecuado puede comprometer la estabilidad de la estructura. Si necesitas información sobre cómo evaluar y calcular estructuras de madera, puedes consultar nuestra guía de inspección y diagnosis de madera estructural.
Tipos de Rondinos de Madera
Torneados, semitorneados o rústicos. Es posible encontrar postes completamente torneados y lisos, semitorneados, donde existen imperfecciones, o rústicos, que son básicamente el tronco descortezado y puede existir desviaciones e imperfecciones.
Con o sin punta. Habitualmente se comercializan un extremo plano y el otro en punta, el cual es el que se clava en el suelo, o con dos caras planas.
Tratados o sin tratar. Se pueden comprar y vender rollizos de madera tanto tratados como sin tratar. Estos últimos son muy poco habituales, y prácticamente carecen de sentido teniendo en cuentas los usos habituales. Respecto al tratamiento, lo habitual teniendo en cuenta la norma UNE 335, es tratamiento en autoclave que habilite la madera para una clase de uso 4 (madera en contacto directo con el suelo y/o agua dulce en ambiente donde la humedad habitual supera el 20%).
El tratamiento en autoclave es un proceso industrial que consiste en introducir la madera en un cilindro hermético donde, mediante ciclos de vacío y presión, se fuerza la penetración de sales biocidas en la albura. Este sistema es el que habilita a especies como el pino para soportar décadas de intemperie. Si quieres profundizar en cómo funciona este proceso, las variantes existentes y qué resultados se obtienen, puedes consultar nuestra guía sobre el tratamiento en autoclave para madera.
La norma UNE-EN 335 define las Clases de Uso que determinan el nivel de exposición de la madera y, por tanto, el tratamiento que requiere. No es lo mismo un poste en fachada cubierta que uno enterrado en el suelo o sumergido en agua dulce. Cada escenario exige una penetración y retención del biocida diferente. Puedes consultar el detalle completo de cada clase, qué especies son aptas y qué cuidados requiere cada una en nuestro artículo sobre clases de uso y cuidado de la madera.
Nota: Es habitual que la madera tratada adquiera un tono verdoso, aunque no siempre tiene porque ser así.
También se podría clasificar los distintos tipos de rollizos según la especie de madera utilizada. La diferenciación básica es entre conífera y frondosa, aunque desde un punta de vista práctico, la madera más utilizada para fabricar rondinos de madera es el pino (conífera). Principalmente pino pinaster (marítimo), silvestre o radiata. Otras especies pueden ser el castaño, roble, eucalipto o acacia, e incluso tropicales como elondo o tatajuba.
Sin embargo, no todas las especies responden igual al tratamiento en autoclave. La clave está en la impregnabilidad: la madera debe tener facilidad para absorber el biocida en profundidad. El pino es excelente en este aspecto gracias a su albura permeable. Por el contrario, especies como el abeto son refractarias al tratamiento; el protector apenas penetra unos milímetros, creando una cáscara protectora que, al agrietarse, deja el núcleo indefenso. Prescribir abeto para postes tratados es, en la práctica, un error frecuente que compromete la durabilidad de la instalación.
Medidas de Postes de Madera Torneados
Se pueden comprar rollizos de madera múltiples longitudes y espesores, sin embargo, las medidas más habituales son las siguientes:
Diámetros: 60, 80, 100, 110, 120, 140, 160, 200 mm
Longitud: 2m, 2.5m, 3m, 4m o 5m
¿Es Recomendable Aplicar algún Acabado Superficial a los Rollos de Madera?
Sí. Sobre el papel, la madera tratada como se ha comentado en el presente artículo es apta para su uso en exteriores y condiciones climáticas adversas. Sin embargo, esta protección no es infinita, y añadir algún tipo de protección superficial adicional alargará la vida útil del rollizo de madera.
En exteriores es recomendable la aplicación de acabados a poro abierto como lasur o aceites.
Patologías Frecuentes en Postes de Madera y Cómo Prevenirlas
Incluso un poste bien tratado puede fallar prematuramente si no se prestan atención a los puntos críticos. El problema más habitual es la pudrición en la línea de tierra, es decir, la zona exacta donde el poste coincide con la superficie del suelo. Allí confluyen humedad constante, oxígeno y alimento para los hongos xilófagos, creando las condiciones perfectas para la degradación.
Algunos detalles constructivos marcan la diferencia:
- Remates superiores: La testa del poste debe cortarse en inglete o protegerse con tapones. Si queda plana y expuesta, el agua se filtra directamente al interior.
- Cuidado con el hormigón en la base: Rodear el poste con hormigón crea un vaso que retiene agua. Es preferible una base de grava drenante o, si se usa hormigón, darle forma de pendiente hacia fuera.
- Herrajes adecuados: Los tratamientos en autoclave utilizan sales de cobre que pueden reaccionar con el acero convencional, provocando corrosión acelerada. Utiliza siempre herrajes de acero inoxidable (A2 o A4) o acero galvanizado en caliente con un recubrimiento mínimo de 60-80 micras.
- Cortes en obra: Cada taladro o corte que se hace en campo expone madera sin tratar. Estos puntos deben sellarse con protector de pincelado de alta concentración, o mejor aún, planificar los mecanizados antes del tratamiento en autoclave.
Para conocer en profundidad los tipos de hongos que atacan a la madera y cómo actúan, puedes consultar nuestro artículo sobre hongos de la madera.


