¿Qué es el Pino Cuperizado o tratado en Autoclave?
El Pino Cuperizado se obtiene a través de un tratamiento en autoclave y mejoras las propiedades naturales de la madera, especialmente a la intemperie

Cuando hablamos de madera cuperizada, más concretamente pino cuperizado, nos referimos básicamente a listones, postes, tarima o rastreles tratados en autoclave. Si bien no es del todo erróneo hablar de esta forma, no es exactamente lo mismo, existe una pequeña diferencia técnica que en poco afecta a la calidad de la madera, sin embargo tiene una gran influencia sobre el resultado final, el color.
¿Qué tipo de tratamiento es este y para qué sirve?
Independientemente del uso que se le vaya a dar a la madera es muy recomendable utilizar algún tratamiento protector que nos asegure que esta madera va a tener una vida larga en las mejores condiciones. Cuando el uso que va a recibir implica que esta se encuentre en el exterior, es decir, sometida al sol, viento, lluvia, insectos, etc. el tratamiento debe ser más radical.
Es en este ámbito cuando podemos hablar de madera tratada en autoclave, con mayor frecuencia la madera más utilizada para ello es el pino, tanto por sus cualidades físicas como por su precio y disponibilidad.
Este tratamiento consiste en secar la madera sometiéndola a vacío, dentro de un depósito, donde se consigue eliminar su humedad interior. Posteriormente se le aplican sales de cobre, con las que se protegen las células de la madera.
Fases del tratamiento en autoclave
El proceso de cuperización en autoclave se desarrolla en tres etapas diferenciadas:
- Fase de vacío: la madera se introduce en recipientes metálicos herméticos donde se aplica vacío para eliminar la humedad y el aire del interior de las células.
- Fase de presión o impregnación: se inyectan las sales de cobre a presión controlada, de forma que el producto penetre de manera uniforme en toda la albura de la pieza.
- Segundo vacío: se vuelve a aplicar vacío para secar la superficie y retirar el exceso de producto químico, dejando la madera lista para su manipulación.
Este sistema, conocido como célula llena, garantiza que el protector quede fijado en el interior de la madera y no en la superficie, lo que asegura una protección duradera frente a hongos, insectos xilófagos y la humedad.
El resultado es una madera más estable y resistente a la acción degradadora de determinados agentes climáticos, y también a la acción de hongos e insectos.
En función de tratamiento (productos, intensidad…) la madera se habilita para usos más o menos exigentes (clases de usos).
Usos de la Madera Cuperizada
La madera tratada de esta forma puede ser utilizada para:
- Tarima de exterior.
- Revestimientos de fachadas.
- Postes y rollizos.
- Rastrel cuperizado para la instalación de tarimas y revestimientos.
Siempre es recomendable acudir a la ficha técnica facilitada por el fabricante y/o comercializador para consultar la clase de uso que puede alcanzar la madera tratada. Por ejemplo, un listón tratado para una clase de uso 3 (exterior, pero sin contacto con el suelo) no debería utilizarse como rastrel para una instalación de tarima.
Especies de madera aptas para cuperizar
Aunque el pino es la especie más utilizada por su excelente relación calidad-precio y su alta impregnabilidad, no es la única. El pino silvestre (Pinus sylvestris) y el pino radiata (Pinus radiata) son las variedades más frecuentes, aunque presentan diferencias:
- Pino silvestre: nudos más pequeños y sanos, lo que le confiere mejor aspecto visual y mayor resistencia mecánica. Ideal para vigas vistas y estructuras de alta carga.
- Pino radiata: mayor estabilidad dimensional y homogeneidad de color tras el tratamiento. Recomendado para revestimientos y tarimas de exterior.
Otras especies que también admiten este tratamiento son el roble, el olmo y la akoga, aunque con menor frecuencia por su menor permeabilidad o mayor coste.
Durabilidad y resistencia del pino cuperizado
El cobre actúa como repelente natural frente a insectos y microorganismos, creando una barrera química en el interior de la madera que impide su alimentación y propagación. Gracias a esto, el pino cuperizado ofrece:
- Alta resistencia a la pudrición, especialmente en ambientes húmedos o en contacto con el suelo.
- Menor tendencia a agrietarse o deformarse con el paso del tiempo.
- Vida útil superior a 25 años en aplicaciones estructurales como pérgolas o porches, siempre que se respete la clase de uso adecuada.
Esta durabilidad reduce significativamente la necesidad de mantenimiento frecuente, lo que se traduce en un ahorro a largo plazo.
Mantenimiento del pino cuperizado en exterior
Aunque el tratamiento en autoclave proporciona una protección de base, la exposición prolongada a la intemperie exige ciertos cuidados para conservar las prestaciones y el aspecto de la madera:
- Aplicación de lasures con pigmentación: actúan como filtro solar, protegiendo la lignina de la radiación UV y reduciendo el agrisamiento superficial. Un pino bien lasurado puede reducir sus movimientos higroscópicos hasta en un 40%.
- Aceites de mantenimiento anuales: saturan la fibra evitando que el agua penetre por capilaridad y provoquen el hinchamiento de las lamas.
- Evitar el estancamiento de agua: diseñar siempre con pendientes mínimas del 1,5% en superficies de madera, ya que el agua retenida es el principal enemigo incluso en madera tratada.
Normativa y clases de uso
No toda la madera cuperizada es apta para cualquier situación. La norma UNE-EN 335 define las clases de uso según el nivel de exposición:
| Clase | Descripción | Ejemplo |
|---|---|---|
| Clase 3 | Exterior, sin contacto con el suelo | Revestimientos de fachada, pérgolas |
| Clase 4 | En contacto con el suelo o agua dulce | Postes, pérgolas ancladas, pasarelas |
Cualquier pieza de pino tratado destinada a uso estructural debe disponer de Marcado CE según la norma EN 14081-1, que garantiza su clasificación mecánica (habitualmente C18 o C24) y la Declaración de Prestaciones correspondiente. Antes de adquirir madera cuperizada, conviene exigir la ficha técnica donde se especifique la clase de uso alcanzada y la penetración del tratamiento.
El color en la madera cuperizada
Al aplicar este tratamiento, la madera adquiere un tono verdoso, si este es el caso podemos referirnos al resultado como pino cuperizado, siempre y cuando sea pino y tenga este tono verdoso. También se lo conoce en algunos lugares como madera de pino verde (no confundir con madera que aún no se ha secado) o madera impregnada.
Sin embargo, junto con el tratamiento en autoclave se puede utilizar otros para mantener en la medida de lo posible el color original de la madera o incluso alcanzar otras tonalidades.
Consejos prácticos para trabajar con pino cuperizado
- Cortes en obra: si es imprescindible cortar una pieza tratada, aplica un producto de protección complementario por saturación en la zona del corte. Sin esta medida, se crea una vía de entrada para hongos hacia el núcleo menos protegido.
- Compatibilidad de adhesivos: no todos los selladores ni colas funcionan correctamente sobre madera tratada con sales de cobre. Verifica siempre la compatibilidad química antes de aplicar joints o encuentros.
- Humedad de instalación: lo recomendable es que la madera esté estabilizada entre el 14% y el 18% antes de su colocación. Instalar madera demasiado seca o húmeda provocará tensiones excesivas durante el primer año de exposición.
- Trazabilidad del tratamiento: un tratamiento de calidad se reconoce por una penetración perimetral uniforme y la ausencia de zonas claras en el centro de la albura al realizar un corte de prueba.


