Encimeras de Madera para Cocinas: Ventajas e Inconvenientes

Descubre las principales Características y Desventajas de las Encimeras de Madera Maciza para Cocina. Resistencia, Durabilidad, Maderas Utilizadas...

Madera

Hoy en día existe una gran oferta de materiales para la fabricación de encimeras: cuarzo, tableros de partículas, piedras naturales como el granito o el mármol, etc. Cada uno de ellos con sus ventajas e inconvenientes.

Entre todas estas opciones encontramos las encimeras de madera. Un material tradicional, que se ha venido utilizando para este tipo de usos durante siglos, y que si bien no está exenta de desventajas, tiene interesantes características que la hacen una opción real como encimera de cocina.

En esta ocasión haremos referencia a la encimeras de madera maciza, y no a las encimeras fabricadas a partir derivados como el MDF, aglomerados...

Ventajas de las encimeras de cocinas hechas con madera

La primera ventaja de este tipo de encimeras la encontramos a simple vista: su apariencia. La madera proporciona una sensación natural a la cocina, una apariencia que no ofrece ningún otro material.

De hecho, es algo tan sencillo de ver como que muchos materiales tratan de imitarla. Incluso en los catálogos de los fabricantes de encimeras de cuarzo compacto, las cuales se encuentra en la vanguardia de la tecnología en este campo, tienen diseños que imitan la madera.

No solo existen cientos de maderas para elegir, cada una de ellas con su estética y particularidades diferencias: roble, teca, maple o arce, haya, nogal… Además de esta gran variedad la madera es un material que permite una gran personalización, no solo en formas, también en acabados y tratamientos (barnices, tintes, pinturas…). No en vano podemos decir que cada encimera de madera será única.

La madera es el material ecológico de referencia. No solo es cien por cien reciclable, también pueden fabricarse con maderas recuperadas. Si bien esto último no es lo que se ha venido haciendo tradicionalmente, sí que hoy en días es más común.

Es una superficie ideal para trabajar. Cortar, cocinar o deslizar son acciones que se realizan como en ningún otro sitio sobre la madera. Además es muy fácil de limpiar y desinfectar.

Tienen una gran durabilidad. En este sentido muchos dirán que la durabilidad no es tal, y que la madera se mancha y se ralla. Y es cierto, pero lo que suelen omitir es que a diferencia del resto de materiales se reparan con gran facilidad y a un coste irrisorio si lo comparamos con las otras opciones. Incluso si se parten se pueden reparar, lo cual no es habitual ya que tiene cierta flexibilidad.

El precio de las encimeras de madera es relativamente bajo. Son por norma general más económicas que las fabricadas con otros materiales como el mármol, el cuarzo, el acero o las porcelánicas. Aunque no siempre tiene porque ser así, ya el precio viene determinado por la especie de madera utilizada. No cuesta lo mismo el haya o el roble que una madera exótica.

Desventajas de las encimeras de madera

Es necesario sellar correctamente el poro de la madera. Si no es así existe riesgo de encontrar gérmenes y bacterias.

El agua, cuando no se ha tratado correctamente la encimera de madera, puede dañarla. Hay prestar especial atención a la zona del fregadero donde existe un mayor riesgo de que el agua acceda al interior de la madera. No se trata de evitar a toda costa que el agua entre en contacto con la madera, esto no tiene sentido y no es posible en una encimera. Se trata de evitar que el agua se estanque y que la encimera esté en contacto con el agua constantemente sin que nadie la seque.

El calor excesivo también puede dañarlas. Poner un sartén según lo quitamos de placa sobre nuestra encimera de madera puede dejar una quemadura.

Es un material poroso, y como tal puede mancharse si algún líquido penetra. Por ejemplo, el vino. A este respecto lo mejor es secar inmediatamente los líquidos que puedan derramarse sobre la encimera.

Estos tratamientos se desgastan y en la superficie de la encimera sufren de desgaste, por lo que es necesario cierto mantenimiento periódico al menos una vez al año. Si el uso es muy básico es posible esperar hasta 2-3 años. Este mantenimiento consiste en lijar y barnizar. Hay que prestar especial atención al sellado de poros para evitar que la encimera de cocina se manche.

Si nos fijamos, todos estos inconvenientes tienen que ver el correcto mantenimiento de la madera. Es decir, si no somos personas cuidadosas o no estamos dispuestos a estar renovando los acabados y tratamientos las encimeras de madera no son para nosotros.

Por otro lado, si el cuidado es el adecuado tendremos una encimera de calidad por muchísimos años a un precio muy competitivo.