Cómo Evitar que la Herramienta de Carpintería se Oxide

¿Quieres que tu herramienta de carpintería dure muchos años? Pues una de las cosas que debes hacer es eliminar y evitar la aparición de óxido

eliminar óxido de herramienta de carpintería

Nunca te has preguntado como algunas personas o profesiones consiguen mantener piezas de herramienta metálica de carpintería como nueva durante muchísimos años.

Aunque no es lo único a lo que debemos prestar atención, para conseguirlo está claro que debemos evitar la aparición del óxido en nuestras herramienta manual y eléctrica de carpintería.

¿Por qué se produce el óxido? El óxido es el resultado de la unión de moléculas de oxígeno con las propias de metales como el hierro o el acero. Esta combinación produce una capa rojiza exterior sobre el metal, y lo debilita. La humedad o el agua implica un mayor riesgo de aparición de óxido ya que en el agua, la presencia de oxígeno es mayor.

El óxido genera aún más óxido: ¿Cómo eliminarlo?

Es posible que esto sea más una sensación que una realidad, pero mi experiencia es que allí donde aparece el óxido, si no se elimina rápidamente, se reproduce, y lo hace cada vez más rápido.

Por tanto, lo ideal es eliminar lo antes posible el óxido. Existen muchas formas de hacerlo:

  • Bicarbonato de sodio. Este un remedio casero bastante efectivo que consiste en mezclar bicarbonato con agua hasta conseguir una pasta. Aplica esta pasta con una esponja abrasiva sobre el metal oxidado hasta que elimines completamente el óxido. ¡Ojo! Este método implicar utilizar agua, por tanto, al acabar debemos secar la herramienta de metal perfectamente o favoreceremos la aparición de nuevo óxido.
  • Lija, cepillado o lana de acero. Cepillados con algunos de estos elementos podrá eliminar de la superficie de la herramienta el óxido fácilmente. Si existe óxido abundante se puede utilizar un cepillo redondo de cerdas metálicas para taladro.
  • Existen productos químicos específicos para la eliminación de óxido, llamados también desoxidantes. Estos pueden sernos de mucha utilidad en zonas de difícil acceso. Su utilización debe realizarse siguiendo las recomendaciones del fabricante y muy protegidos ya que se trata de productos tóxicos.

Controla el Nivel de Humedad

La humedad es en esencia agua en suspensión, y por tanto, cuanto mayor es el porcentaje de humedad, más agua en suspensión que podrá oxidar nuestras herramientas de metal.

Existen varias formas de controlar el nivel de humedad, siendo la más práctica, favorecer la ventilación.

Sin embargo, esto no siempre es posible, por ejemplo, porque tenemos el taller en un sótano donde no es fácil conseguir una buena ventilación natural o porque vivimos en una zona donde la humedad ambiental es normalmente muy elevada.

En estos casos, se pueden recurrir a la utilización de un deshumidificador. Este tipo de aparatos filtra el aire y extrae parte de la humedad que contiene. Los hay de muchos tipos y tamaños. Para un taller pequeño, se puede comprar un pequeño deshumidificador cuyo ruido no sea molesto y su consumo eléctrico reducido.

En ámbitos industriales, se puede recurrir también a maquinaría que fuerce la recirculación de aire para controlar el nivel de humedad.

Curiosamente, en las carpinterías, existe un material que ayuda a reducir los excesos de humedad, al menos en cierta medida: la madera. Como ya sabrán, la madera es un material higroscópico que tiende a absorber o desprender humedad hasta encontrar un punto de equilibrio.

Aceite para Evitar Que se Oxide la Herramienta

Este es el pequeño gran truco de los profesionales de la carpintería para evitar que su herramienta se oxide. Consiste en aplicar una fina capa de aceite sobre la herramienta o determinadas partes de metálicas de alguna maquinaría para evitar que aparezca el óxido.

Lo que se consigue con esta capa de aceite es evitar que el agua contenida en el aire entre en contacto con el metal, y por tanto, este no llega a oxidarse.

Se pueden utilizar varios tipos de aceite, siempre y cuando no agríen (no valen los aceites alimenticios como el aceite de oliva o girasol). El más utilizado es el aceite mineral. Se trata de un tipo de aceite refinado y derivado del petróleo, muy estable, y que se utiliza en muchos ámbitos, por ejemplo en la fabricación de algunos alimentos, cosmética, aceites para masaje…

Hay algunas personas que prefiere utilizar, en lugar de aceites, ceras. Sobre el papel, el resultado es similar, sin embargo las ceras son bastantes más caras, y más trabajosas de aplicar, lo cual también propicia que puedan quedar zonas de la herramienta sin protección frente a la oxidación.

Si la herramienta tiene partes articuladas, debemos asegurarnos también que estas estén correctamente lubricadas. Deje caer algo de aceite sobre la junta y manipule el movimiento (apertura, rotación…) hasta estar seguros que el aceite ha llegado a todas partes.

Otras Recomendaciones para Evitar la Aparición de Óxido en la Herramienta

Limpia la herramienta después de usarla.

Guarda la herramienta en lugar fresco y seco. Evita a toda costa dejarla al aire libre.

Evita que la herramienta entre en contacto con materiales que estén mojados. Es decir, trabaja en condiciones secas.

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