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sistemas domóticos

La presencia de la tecnología en nuestra vida diaria es incuestionable. Ha modificado hábitos de trabajo, ocio y relaciones. El interior del hogar no es una excepción, invadido por dispositivos, los sistemas domóticos, que lo hacen más confortable y eficiente.

Casas Inteligentes que aprenden

Los últimos avances tecnológicos permiten crear robots que aprenden y modifican sus conductas en función de su experiencia. En un futuro serán capaces de procesar y analizar las respuestas del entorno ante sus acciones y modificar estas para obtener mejores resultados. La propia vivienda creará una conducta en varios ámbitos: hacia el entorno, hacia el individuo y hacia otras viviendas vecinas. LLegado este momento no será erroneo hablar de casas inteligentes, ya que tendrán la capacidad de aprender.

Tecnología ubicua y ciudad inteligente

Las viviendas domóticas se conectarán entre ellas y podrán compartir experiencias. Así, la casa inteligente podrá anticiparse y reaccionar a nuevas situaciones. La tecnología ubicua, aquella que se oculta de la vista y se integra en el ambiente, permitirá crear una memoria común a la ciudad, que, gracias a la información colectiva que compartirán las viviendas, se convertirá en inteligente.

Control integrado: el poder del tacto

Es el elemento de control integrador de todas las funciones de los equipos electrónicos de una casa. Hasta ahora, cada estancia o ambiente de una casa estaba regido por un equipo electrónico independiente. Gracias a las tecnologías de la información, sencillas pantallas táctiles aglutinarán el control de todos los aparatos eléctricos y sistemas electrónicos del hogar.

Electrodomésticos inteligentes y robots intuitivos

Ya es posible encender el horno o subir las persianas de casa sin moverse de la oficina, a través de internet o del móvil. Los electrodomésticos pueden decidir por si solos la función más eficiente a realizar en cada momento. La aplicación de la robótica en el ámbito del hogar implica el desarrollo la capacidad de reconocer espacios y personas. Para ello es clave la visión artificial.

Digital y sostenible

El hogar inteligente respeta el medio ambiente. La sostenibilidad y la tecnología se dan la mano en el desarrollo del edificio digital y sostenible, en el que existen objetos tan innovadores como la bombilla purificadora, que aporta iones negativos al ambiente y elimina bacterias, humo de tabaco, malos olores o polvo y polen, ayudando a mejorar las condiciones de habitabilidad para los alérgicos.

Ocio y domótica

El consumidor interactivo impulsa mercados y empresas que, conscientes de ello, le ofrecen aquello que demanda. El usuario busca interactuar con el entorno y se vuelve más selectivo, decide qué tipo de música escuchar o qué tipo de programación ver y en qué momento, y configura el mundo electrónico según sus requisitos y gustos. El consumidor es copartícipe del desarrollo de la tecnología.

La asignatura pendiente los sistemas domóticos

Una de las grandes limitaciones al avance de estas tecnologías es la compatibilidad entre estas, o más bien la compatibilidad entre diferentes elementos de diferentes marcas. Hasta ahora los fabricantes han ido creando sistemas domóticos cerrados a otros fabricantes. Es decir, solo hay compatibilidad entre los elementos de una misma marca, e incluso aquí es fácil encontrar problemas cuando cambiamos de gama.

Se trata de un problema que requiere la adopción por parte de los fabricantes de una serie de standares o por otro lado el que una marca se haga con el liderazgo del sector y el resto se vean obligadas a adoptar su tecnología. Si bien esta última no es la opción más deseable, es frecuente que esto sea lo que sucede en los ámbitos tecnológicos.