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cuidar mueble cuero

Cuidar el mobiliario de Cuero

Después de adquirir los muebles perfectos, que tan lindo hacen ver nuestro hogar, debemos de tomar medidas para cuidarlos, en especial de los muebles de cuero y de tela, ya que el polvo y el constante tránsito de personas con que estos se encuentran pueden provocar su desgaste. A continuación te vamos a dar unos consejos para que puedas dar un mejor cuidado a tus muebles.

Los muebles de cuero, además de ser un sueño y pieza que realza cualquier salón también, son una inversión que quisiéramos dure por mucho tiempo con nosotros. El cuero es esencialmente piel, y al igual que la de nuestro cuerpo hay que protegerla y nutrirla. Un cuero sin protección puede perder color, pelarse, agrietarse o cambiar de textura a partir de agentes como el calor, la exposición de la luz y la transpiración.

Para cuidar un mueble de cuero debe evitar que la luz dé directamente, y limpiarlo con un paño húmedo al mismo tiempo que lo mantenemos lejos de fuentes de calor, son pasos sencillos que le dan más tiempo de vida a nuestros muebles. Se recomienda además aplicar una protección dos veces por año y ante problemas específicos como roturas, derrames o raspones, usar productos especiales para cada tipo. No usar ceras o productos con silicona, ya que estos no permiten respirar al cuero, ni tampoco limpiarlo con productos que contengan alcohol o destilados de petróleo.

Cómo cuidar muebles de tela

El cuidado de las telas es diferente ya que a veces la tapicería puede requerir limpieza en seco, lo cual implicaría el llevarla a una tintorería o especialista en este servicio, por lo que hay que prestar mucha atención a las indicaciones que vienen en la etiqueta.

Si se mancha un género común de tela, podemos absorber con papel o con un paño húmedo no abrasivo, luego eliminar la mancha con jabón neutro incoloro. Si es necesario, un poco de alcohol diluido en agua para las manchas de licor o vinagre diluido para las de vino, después podemos utilizar un secador de pelo desde el exterior hasta lo interior de la parte húmeda.

Para quitar el polvo de los tapizados, emplea delicadamente con un cepillo de cerdas blandas o con una aspiradora a potencia media. Estos consejos prolongarán la vida de tus tejidos, haciendo que el tapizado de tu casa se vea como el primer día.