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xerojardineria

Son muchos los que optan por tener pequeños jardines en su casa. Pero en estos tiempos de cambio climático en el que las lluvias no están aseguradas como antaño y en los que se piensa en términos de ahorro energético. La xerojardinería puede ser una buena alternativa para presumir de jardín con bajo consumo en agua.

Esta corriente nació en Estados Unidos en los años 80, cuando, acuciados por las graves sequías se imaginaron una forma de construir jardines que consumen una cuarta parte del agua que utilizan los jardines convencionales. Además, la xerojardinería hace una firma apuesta por el reciclaje, por reducir productos químicos para su cuidado o el gasto de combustible de la maquinaria que se suele utilizar, etc.

La xerojardinería se basa principalmente en una pensada distribución de las plantas, agrupándolas según sus necesidades de agua. También planifica la creación de zonas de sombra y cortavientos. El sol y el viento son los principales causantes de la deshidratación de las plantas. Mejor prevenir que curar parece ser su filosofía.

Otras de las máximas de la xerojardinería son reducir la superficie de césped. Este es el elemento de los jardines que consume más agua. También es conveniente utilizar sensores de lluvia, regar por la mañana antes que salga el sol o instalar sistemas de riego automático que funcionen por la noche, estar atentos a las malas hierbas o hacer las plantaciones en otoño.