El Vidrio Laminado: Definición y Usos

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Básicamente el vidrio laminado consiste en la unión de dos o más laminas de vidrio entre las que se intercala algún otro material con el fin de conseguir una serie de características o propiedades adicionales.

El espesor de cada capa o lámina de vidrio dependerá en gran medida de la función final que vaya a tener el vidrio laminado, aunque si podemos afirmar de forma general que a mayor espesor de cada lámina mayor resistencia del resultado. Estos espesores varían normalmente entre los 2 y 10 milímetros por lamina, aunque pueden ser mayores, e incluso se pueden utilizar vidrios templados para una mayor resistencia.

En cuanto a las capas que separan las láminas de vidrio podemos encontrar diferentes materiales, normalmente plásticos, entre los que destacan el butiral de polivinilo (PVB) o etilvinilacetato (EVA). El material utilizado en esta capa añade características adicionales al vidrio laminado, las más conocidas de estas son el evitar lesiones en personas frente a rotura al evitar que los fragmentos se separen, el aislamiento acústico y el bloqueo de la luz solar.

Este método no solo permite fabricar piezas de grandes espesores sin renunciar a la transparencia típica del vidrio, también permite fabricarlas mucho más largas.

Se suele identificar al vidrio laminado con cristales de seguridad, y aunque esta relación existe no son exactamente lo mismo. Los vidrios laminados poseen una “resistencia extra” pero no necesariamente tienen porque ser de seguridad, aunque muchas veces son utilizados para este fin cuando se usan cristales templados para cada una de las láminas, sin embargo existen vidrios de seguridad que no son laminados, son simplemente cristales templados.

Los usos de esta materia prima son cada vez mayores, algunos de los más usuales son: mamparas de baños y duchas, puertas de seguridad, cristaleras de negocios y edificios, mesas, baldas y estanterías, barandillas de escalera, paredes divisorias, vitrinas, aquarios, cerramientos de terrazas, ascensores…

El vidrio laminado en la construcción

vidrio laminado en la construcción

La evolución en los materiales y los procesos de fabricación de este tipo de vidrios han permitido que hoy en día estos sean utilizados en la construcción, sustituyendo a otros elementos y ofreciendo no solo las características técnicas necesarias para ello, también aportando una serie de criterios estéticos que solo está al alcance de este material como pueden ser la transparencia, la luminosidad o la versatilidad de diseños.

Incrementos de la resistencia y seguridad. El vidrio laminado, cuando es desarrollado para este fin, ofrece una enorme resistencia, hasta el punto de que puede ser utilizado como elemento constructivo, de hecho es cada vez más popular este tipo de usos. Es fácil conseguir vidrios de este tipo de cumplan con todos los estándares técnicos oficiales requeridos.

Reducción de luminosidad. La luminosidad dentro de una casa o edificio es algo deseable, sin embargo, cuando esta es excesiva puede resultar molesto. Para evitar esto cuando se utilizan vidrios laminados se recurre a filtros para controlar el paso de la luz solar. Esto se consigue normalmente añadiendo óxidos metálicos en las capas internas.

Aislamiento Térmico. Una de las razones por las que el vidrio laminado se utiliza en la fachadas de edificios, además de por su gran resistencia, es que utilizando la correcta combinación de materiales se consigue un gran aislamiento térmico, lo que reduce significativamente el gasto en calefacción o aire acondicionado.

Aislamiento acústico. Al igual que sucede con el aislamiento térmico con los vidrios laminados se puede conseguir un buen aislamiento acústico, incrementando con ello la idoneidad de este material para la construcción.

Estética y decoración

colores del vidrio laminadoA la capa interna se le pueden aplicar productos químicos o tintes con los que conseguir el color deseado, y con ello la apariencia que buscamos o incluso utilizar papeles decorativos. En estos casos los límites son los que establezcan la imaginación y por supuesto, el presupuesto.

Desde el punto de vista de la decoración de interiores los vidrios laminados también pueden utilizarse para separar ambientes o habitaciones sin evitar que pase la luz, consiguiendo de esta forma una mayor sensación de amplitud. De igual forma pueden utilizarse como suelo o pavimentos para separar plantas, incrementando en gran medida la luz de la estancia. Este último es un uso cada vez más frecuente