Madera

Partes de la Madera y sus Funciones

En un tronco de madera podemos diferenciar varias partes, cada una con sus funciones y características diferenciadas y complementarias

partes de la madera

El tronco de un árbol es una refinadísima construcción de varias «capas» muy distintas entre sí y con diferentes misiones.

Para apreciar las propiedades de la madera conviene entender como crece un árbol e informarse sobre su estructura. Un árbol es un mecanismo extremadamente eficaz. El tronco es el conducto principal para transportar el agua y los minerales absorbidos del suelo por las raíces. Las hojas del árbol toman dióxido de carbono, desprenden oxígeno y aprovechan la energía solar para producir, mediante la fotosíntesis, todos los nutrientes que el árbol necesita para crecer.

Estructura del árbol

La estructura del tronco consiste en células tubulares, unidas por un polímero químico llamado lignina. La dirección de estas células determina la naturaleza de las fibras leñosas de la madera. Las células suelen ser alargadas y extenderse a lo largo del tronco y las ramas.

El almacenaje de alimento y la circulación de la savia se dan a través de las células del árbol. En una madera de conífera las células tienen una simple estructura fusiforme y hueca, mientras que las maderas de fronda están formadas por células largas en forma de aguja. Esta diferencia en la estructura celular es lo que distingue las coníferas de las frondosas.

Principales Partes de un Tronco de Madera

Si realizáramos un corte al árbol podríamos diferenciar a simple vista algunas partes de la madera o tronco. En algunas especies, las diferencias de tono entre partes, por ejemplo, entre la albura y el duramen, las que ocupan un mayor porcentaje del tronco, son poco significativas, y diferenciar puede resultar complejo. Cada parte o capa cumple con una o varias funciones.

Corteza, una fachada de protección. Cual facha de una casa, la corteza protege la parte externa del árbol frente al viento y las inclemencias, el frio y el calor, evitando al mismo tiempo un endurecimiento excesivo de la capa inmediata y protegiéndola del ataque de hongos e insectos.

Se trata básicamente de materia muerta de aspecto resquebrajado. Esta capa se renueva constantemente.

Líber, un conducto de energía. Por medio de la capa interna de la corteza, el líber, se transmiten los productos alimenticios (savia) a cada una de las partes constitutivas del árbol.

Esta capa se renueva constantemente merced al cambium, pues va feneciendo paulatinamente para convertirse en corteza.

Esta parte de la anatomía de la madera también se la conoce como corteza interior o floema.

Cambium, el centro de producción. El cambium es la parte productiva del tronco del árbol, la capa de su desarrollo. Mediante división celular se convierte igualmente en el factor de crecimiento, tanto en espesor como en altura. Las células del cambium forman hacia dentro las células de la madera y hacia afuera las del líber.

La división celular se logra gracias a las hormonas (auxinas) que se fabrican a través de las yemas de las hojas, en cuanto aquellas empiezan a abrirse en primavera. El resultado de este desarrollo se refleja en los anillos anuales de crecimiento.

En algunos manuales aparece también el concepto de xilema. Con esta palabra se hace referencia al conjunto formado por las capas internas: albura, duramen y médula.

La albura, un dispositivo de abastecimiento. Dentro de las partes de la madera, la albura es la madera joven que contribuye a la conducción del agua en el árbol. Del cambium se están originando continuamente nuevos anillos de crecimiento que forman las capas internas para convertirse en duramen.

El duramen, el elemento estático. La zona del duramen, el corazón del árbol, es el elemento que lo sostiene. En la mayoría de los árboles, esta región acaba siendo un material muerto, pero conserva su estabilidad. Las fibras de celulosa quedan retenidas mediante lignina, una especie de «cola natural», y forman el armazón de suporte del tronco del árbol.

Médula. Es una pequeña zona, justo en el centro del tronco, normalmente de color más oscuro. Su función es la de transportar nutrientes a lo largo del árbol. No tiene aprovechamiento como madera.

partes del tronco de la madera

Composición de la Madera

La madera es una formación celular extraordinariamente compleja, pero compuesta fundamentalmente por dos elementos: celulosa y lignina.

  • Celulosa. Es un polisacárido que forma la pared de las células vegetales.
  • Lignina. Es un polímero natural que aporta rigidez a la planta. Algo así como el adhesivo que mantiene unidas las fibras de celulosa.

Según la clase de árbol hay también grasas, aceites, ceras, resinas, almidones, azúcares, así como taninos y pigmentos.

Anillos de Crecimiento

Cada año, el árbol crece porque se subdividen las células vivas del cambium, situado inmediatamente debajo de la corteza. A medida que el árbol crece, las células del cambium se van convirtiendo en células especializadas de la albura, y un nuevo anillo de albura se forma alrededor del anillo del año anterior. A la vez, la albura más antigua pasa a formar parte del duramen. Esto significa que, con cada periodo de crecimiento anual, el duramen crece, mientras que la albura permanece más o menos igual durante todo el ciclo vital del árbol.

Este crecimiento anual puede observarse en los anillos concéntricos, o anillos de crecimiento, que muestra la madera, y a través de ellos se puede determinar la edad del árbol. Cada anillo de crecimiento contiene grandes células de madera temprana, y pequeñas células de madera tardía. La madera temprana es la parte del crecimiento anual que sucede en primavera. La madera tardía se produce en verano y es de distinta textura. Suele ser más oscura y densa que la madera temprana.

Los anillos de crecimiento en maderas de frondosa se pueden clasificar según tengan anillos porosos o bien poros difusos:

  • La madera de anillos porosos muestra una diferencia en la estructura celular de la madera producida en cada periodo de crecimiento del árbol: células abiertas cuando el árbol crece en primavera y verano, y células más apretadas y agrupadas cuando el crecimiento se frena en otoño e invierno.
  • La madera de poros difusos se encuentra en árboles que no pasan por cambios de estación marcados, y consecuentemente sus células son de medidas más uniformes. Esta distribución relativamente igualada y la regularidad de sus fibras hacen que las maderas frondosas de poros difusos, como por ejemplo el haya, sean más fáciles de cepillar y lijar que las frondosas de anillo poroso, como el fresno o el roble.

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