Tableros

Tableros Ligeros o Aligerados: Tipos, Características y Usos

Los tableros ligeros facilitan el uso allí donde el peso y/o el espesor es importante. Existen varios tipos: alveolares o atamborados, baja densidad, con polímeros

Los tableros ligeros o aligerados permiten o facilitan el uso de tableros de madera y derivados allí donde el peso juega un papel importante o se buscan grandes espesores sin caer en los inconvenientes que podría traer un tablero macizo (peso, manipulación, transporte, pérdida de propiedades mecánicas…).

Tipos de Tableros ligeros

Existen varias técnicas y materiales que permiten obtener tableros de mayor ligereza. Aquí nos centraremos en las clases de tableros aligerados más habituales.

Todas estas técnicas para restar peso a un tablero se basan en dos métodos, que incluso podrían combinarse: conseguir estructuras huecas o utilizar materiales menos densos.

  • Estructuras huecas.
    • Tableros de interior alveolar o atamborado.
    • Otras estructuras huecas. En el mercado es posible encontrar alternativas huecas a una estructura alveolar, aunque no son tan frecuentes. Por ejemplo, cuadrículas a base de chapas de mdf, filas de listones de madera, chapas de madera en formas curvas o de espiral, etc.
  • Reducción de densidad.
    • Tableros de fibras de baja densidad. Las fibras de madera permiten la fabricación de tableros de diversas densidades en función de la presión utilizada durante la fabricación.
    • Utilización de compuestos ligeros o polímeros sintéticos como el poliestireno o poliuretanos expandidos como relleno.
    • Algo habitual hace algunos años y que ha caído en desuso era utilizar productos de origen agrícola como relleno (lino, paja, etc.). Los inconvenientes de esta opción pasan porque no se consigue una reducción de peso considerable, tan solo alrededor de un 20%, y además el tablero resultante presenta unas características mecánicas limitadas.

Tablero Alveolar o Atamborado

tablero alveolar o atamborado

La composición habitual de los tableros alveolares es una estructura de sándwich como la siguiente:

  • Alma o interior. Consiste en una estructura de cartón con una forma similar a la de un nido de abejas. De ahí que también se los conozca como tableros de nido de abeja. Es fundamental permitir la ventilación del alma, de ahí que los huecos estén conectados. Esta técnica no es la única, antiguamente se utilizaban otras, pero esta se ha impuesto y es lo que se encuentra en el mercado.
  • Bastidor. Estructura o marco que remata los bordes del tablero. El bastidor está normalmente hecho de madera maciza, o del mismo material con el que estén hechas las caras como por ejemplo MDF (tablero de fibras de densidad media).
  • Caras. Para las caras y cantos del tablero se utilizan chapas de madera y tableros de espesor reducido (3-4 mm). Se pueden utilizar diversos materiales: MDF (el más habitual), contrachapados o aglomerados.
  • Recubrimientos decorativos. Se pueden utilizar diversos recubrimientos: melaminados, chapas de madera natural, estratificado HPL… Dependerá en gran medida del uso que vaya a darse al tablero.
  • Acabados. Cuando el tablero ofrece superficies aptas para ello, pueden aplicarse diversos tipos de acabados. Principalmente barnices para los contrachapados y lacas para los MDF.

Su estructura hueca dificulta la utilización de algunos tipos de herrajes. Por ejemplo, los tornillos y clavos no ofrecerán la misma resistencia clavados o atornillados en este tipo de tableros que en uno macizo, de ahí que pueda ser necesario la utilización de adhesivos y/o tacos.

Son tableros de uso interior. No están concebidos para utilizarse en exteriores, y en caso de que así fuera su vida útil se vería importantemente mermada.

Propiedades mecánicas. Si bien es muy complejo dar datos exactos, debido a la enorme variabilidad del producto, si que es pertinente comentar que ofrecen una buena resistencia a la flexión teniendo en cuenta su densidad. De ahí que se usen los tableros alveolares como baldas de estanterías, donde deben soportar peso, en muchas ocasiones.

Si bien pueden tener espesores entre los 32 y 100 mm, los habituales son de 38, 50, 60 mm.

Otras propiedades como la densidad final, el contenido de humedad, estabilidad dimensional, durabilidad, aislamiento acústico o conductividad térmica dependen de la combinación final de materiales utilizados, por lo que no existen unos valores orientativos para el conjunto de este tipo de tableros. Por ello, habrá que consultarlo en la documentación facilitada por el fabricante para cada tipo de tablero atamborado.

Uno de los grandes inconvenientes de los tableros alveolares es la dificultad que pueden presentar para el canteado. En ocasiones las caras no tienen el suficiente espesor como para asegurar un buen agarre a la hora de encolar el canto. Además, al manipularlos, esta zona es particularmente débil.

Tablero de Fibras de Baja Densidad

tablero de fibras de baja densidad

La esencia de este tipo de tableros consiste en la obtención de un tablero de fibras, similar a un MDF, aunque de menor densidad, aproximadamente 300-400 kg/m3 frente a los 650 kg/m3 de media de un MDF.

A los tableros de fibras de baja densidad se le pueden añadir chapas de MDF a las caras con el fin de ofrecer una superficie más resistente, adecuada para la aplicación de acabados y como soporte de recubrimientos decorativos como el papel melamínico o chapa natural.

La densidad no es igual en todo el espesor del tablero, va en aumento según nos aproximamos a las caras.

El resultado es un tablero estable, ligero (reducción de peso de aproximadamente 30-40%), de buenas características mecánicas, y fácil manejo.

Se comercializa en espesores que varían entre los 30 y los 60 mm.

Como principal inconveniente tiene la pérdida de agarre que pueden tener algunos tipos de herrajes o fijaciones.

Tableros a Base de Compuestos o Polímeros Ligeros

tablero ligero polímeros sintéticos

La gran ventaja de este tipo de tableros frente a los anteriores es que mejoran sus características mecánicas y añaden propiedades como aislante térmico y acústico. Aunque por otro lado, su precio es sensiblemente mayor y la reducción de peso alcanzada es más limitada.

El interior de este tipo de tablero suele ser una mezcla de partículas o fibras de madera junto con algún tipo de polímero ligero. Para las caras se utilizan chapas de mdf de entre 3-4 mm, las cuales ofrecen una superficie ideal para la aplicación de una amplia variedad de acabados y recubrimientos decorativos.

La densidad media final de este tipo de tableros suele situarse entre 475 y los 525 kg/m3 en función del espesor final. A mayor espesor, menor densidad.

Los espesores o gruesos entre los que se encuentran estos tableros ligeros a base de polímeros son de entre 16 y 50 mm.

Usos de los Tableros Ligeros

Los tableros aligerados se usan exclusivamente para carpintería y mobiliario de interior. Por ejemplo: puertas de paso y armario, mesas o escritorios, estanterías, tabiquería o divisiones de interior, mobiliario para ferias y stands, decoración…

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