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decorar en blanco

Dormitorios, salones, cocinas e incluso zonas de exterior. Este verano el blanco rompe moldes y nos devuelve a un mundo silencioso y lleno de calma, en el que tienen cabida todas las tendencias, desde el minimalismo, al clasicismo más elegante.

Es el color del verano, aunque no exclusivo de esta época como puede verse a diario. El más fresco y relajante, el más versátil y elegante, el que nunca cansa y combina con todo, el que siempre acierta hasta con los peores compañeros de viaje. Ha llegado el momento de descargar nuestras casas de color, de aligerarlas y dotarlas de mayor amplitud, alegría y modernidad. Ha llegado de buscar ideas para decorar en blanco.

Un dormitorio fresco y cargado de personalidad

El blanco es perfecto para las zonas de relax por su gran capacidad para ampliar espacios, hasta los más pequeños, restando elementos secundarios y creando una atmósfera tranquila y sosegada. En este caso, las paredes de ladrillo se han pintado de este color, al igual que la cama con dosel de línea minimalista. La única nota de color, el sofá rojo de la esquina, es un punto disonante, pero muy actual.

Renovar a través de los detalles

Cojines, cuadrantes, plaids, toallas y otros accesorios para el hogar nos ayudarán a darle un nuevo aire más moderno, sin renunciar a la elegancia más clásica. El color de la renovación puede tomar al asalto nuestra vivienda a través de elementos accesorios.

Un color con vida propia

Muchos son los que acusan al blanco de color falto de carácter. Nada más lejos de la realidad. Como el mejor de los lienzos, se convierte en el aliado perfecto de la creatividad. Suelos, paredes, techo y mobiliario blancos para una estancia de diseño libre y fresco, rematado con alguna pincelada de color, que va variando según la época del año.

Atemporal, silencioso y algo mágico

Así es este color que este año cobra un especial protagonismo. Alejado de estridencias de otras temporadas, el diseño de interiores vuelve sus ojos a una decoración silenciosa, en la que el arte, las piezas de mobiliario clásico y los recuerdos de los propietarios ganan protagonismo, frente a otros elementos artificiales o de rabiosa actualidad.